{"id":567,"date":"2014-09-16T23:01:00","date_gmt":"2014-09-16T23:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/aecentro.com\/cencoem\/?p=567"},"modified":"2026-06-16T23:07:11","modified_gmt":"2026-06-16T23:07:11","slug":"analfabetismos-de-tercer-orden","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/aecentro.com\/cencoem\/analfabetismos-de-tercer-orden\/","title":{"rendered":"Analfabetismos De Tercer Orden"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"567\" class=\"elementor elementor-567\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-227318f e-con e-atomic-element e-flexbox-base e-ac98f9b \" data-id=\"227318f\" data-element_type=\"e-flexbox\" data-e-type=\"e-flexbox\" data-interaction-id=\"227318f\">\n    \t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d3e9073 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d3e9073\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Despu\u00e9s de los analfabetismos cultural, social y emocional, que denominamos de segundo orden, quiero mencionar aquellos que tienen cabida dentro de un tercer grupo, los analfabetismos de <strong>tercer orden<\/strong>. En primer t\u00e9rmino, el <strong>analfabetismo conversacional<\/strong>, o la incapacidad de lo que el bi\u00f3logo chileno Humberto Maturana llama \u201clenguajear.\u201d Cada vez es m\u00e1s reconocida y valorada la habilidad de una persona para escuchar al otro. Y con esto no quiero decir que escuchar es \u201co\u00edr\u201d. Es mucho m\u00e1s que el mero acto biol\u00f3gico de percibir los sonidos emitidos por el aparato bucolar\u00edngeo de un tercero. Escuchar es o\u00edr m\u00e1s interpretar. Es ser capaz de percibir aquello que est\u00e1 detr\u00e1s de lo que otra persona dice: aquello que no se manifiesta y que sin embargo est\u00e1 ah\u00ed, en la conversaci\u00f3n del otro. Es poder captar las inquietudes del interlocutor, lo que realmente le preocupa, le interesa y le hace vivir.<\/p><p>El escuchar, por ende, est\u00e1 muy lejos de ser un acto pasivo, o de ser simplemente una dejar de hablar para que el otro diga lo que quiere decir. Por otro lado, tambi\u00e9n el hablar es importante. Implica tener la capacidad de distinguir entre afirmaciones, opiniones y declaraciones; de hacer peticiones, ofertas y promesas, as\u00ed como y de saber cumplirlas; de saber emitir juicios fundamentados en afirmaciones acerca del desempe\u00f1o de uno mismo y de otros; de hacer declaraciones con sentido que normen el actuar de la vida propia y la de una comunidad; de indagar, de proponer, de hacer p\u00fablicas algunas conversaciones privadas y de comprender que el hablar construye o destruye relaciones personales. De entender, en pocas palabras, que el hablar no es inocente y que a trav\u00e9s de \u00e9l, generamos realidades para nosotros mismos y para otros. Continuamos la semana entrante.<\/p><p>En segundo lugar, tenemos el <strong>analfabetismo mente-cuerpo<\/strong>. La persona que es analfabeta en este sentido es incapaz de comprender la relaci\u00f3n existente entre sus creencias, sus emociones y sus conductas por un lado, y el estado de salud que guarda su cuerpo por el otro. Es incapaz de comprender que el cuerpo, a su vez, es fuente de energ\u00eda f\u00edsica, mental y espiritual. No percibe que la gestualidad, la postura y la respiraci\u00f3n reflejan la forma en que nos enfrentamos al mundo y el c\u00f3mo nos concebimos como personas. No concibe al cuerpo como expresi\u00f3n de una modalidad de ser ni como espacio de dise\u00f1o de su persona. Privilegia lo racional por sobre lo l\u00fadico e intuitivo. Desprecia lo que el cuerpo sabe. Trabaja <em>para<\/em> su cuerpo, no <em>a trav\u00e9s<\/em> del cuerpo,<em> con<\/em> el cuerpo. Es poco eficaz para aumentar su repertorio de acciones y la efectividad de su desempe\u00f1o laboral a trav\u00e9s del trabajo constante sobre el cuerpo en cuanto a su flexibilidad, a su resistencia, a su fuerza y a su relajaci\u00f3n. Es incapaz, en fin, de apreciar y cuidar de su cuerpo, as\u00ed como de concebirlo como un medio de aprendizaje<em>.<\/em> Estas personas saturan y agreden su cuerpo con sustancias nocivas<\/p><p>En tercer sitio, est\u00e1 el <strong>analfabeta ecol\u00f3gico<\/strong>. Este individuo no es capaz de entender y de comprender la relaci\u00f3n de las partes con el todo. Es incapaz de entender la profunda y \u00faltima interrelaci\u00f3n entre las actividades humanas, y de entender las consecuencias sociales y globales de sus acciones. No asume la responsabilidad de sus actos por pensar en forma individual y a corto plazo. No es capaz de promover y alentar la construcci\u00f3n de comunidades de aprendizaje y de progreso sin destrozar y disminuir las oportunidades de las generaciones futuras. Ser alfabeta ecol\u00f3gico implica ser capaz de entender los principios de conectividad y organizaci\u00f3n de los ecosistemas y ser capaz de crear comunidades humanas sustentables; entender que su funci\u00f3n es hacer la liga entre las comunidades ecol\u00f3gicas y las comunidades humanas, entre la <em>eco<\/em>\/log\u00eda y la <em>eco<\/em>\/nom\u00eda.<\/p><p>Implica, por ello, considerar que las organizaciones humanas son estructuras vivientes y comprender que nuestro comportamiento como miembros de un sistema est\u00e1 determinado por el comportamiento de otros y a su vez lo determina. Un alfabeta ecol\u00f3gico entiende y pone en pr\u00e1ctica el valor de la interdependencia, y valora la cooperaci\u00f3n por sobre la competencia, y el de la flexibilidad y la diversidad por sobre la rigidez y la uniformidad. Entiende que la Tierra es un organismo vivo, y que el ser humano no est\u00e1 en ella para explotar y adue\u00f1arse o ense\u00f1orearse a corto plazo de los recursos naturales, sino que tiene la obligaci\u00f3n de conservarlos y preservarlos para generaciones futuras. Ser alfabeta ecol\u00f3gico, entonces, implica m\u00e1s all\u00e1 de cuidar un par de macetas en casa: implica un cambio de mentalidad y de h\u00e1bitos de consumo desenfrenado pensando no en la satisfacci\u00f3n inmediata de necesidades creadas, sino en la supervivencia del ser humano y del planeta mismo.<\/p><p>Por \u00faltimo, el <strong>analfabeta transpersonal<\/strong> (o espiritual) entiende su ser en el mundo con estrechez de miras. Entiende poco o nada de las nociones de conciencia c\u00f3smica y limita su existir a su actuar aqu\u00ed y ahora. Y no es que el alfabeta transpersonal necesariamente tenga que creer en la existencia de un Dios, pero una persona as\u00ed s\u00ed se caracteriza por su sentido de conexi\u00f3n con lo numinoso, lo inmanente y lo sagrado. Una persona con estas caracter\u00edsticas necesariamente deviene humilde, y su quehacer fuera y dentro del trabajo lo realiza buscando la transformaci\u00f3n personal propia y de la gente que de \u00e9 depende bajo un profundo respeto por la relaci\u00f3n misma. Una persona analfabeta en este sentido se concibe a s\u00ed mismo \u00fanicamente como un hato de mol\u00e9culas e impulsos el\u00e9ctricos, y no percibe intuitivamente su conexi\u00f3n con un todo superior cuyo concierto se le escapa. Dado eso, no se siente parte fundamental del orden de las cosas, sino un ente material y transitorio. Un analfabeta en este sentido no se concibe a s\u00ed mismo como un ser que participa del poder creador, y por ello no se siente con la responsabilidad de responder a ello mediante la tarea diaria de la construcci\u00f3n de su propia persona como un esfuerzo constante.<\/p><p>Pudi\u00e9ramos agregar muchos otros analfabetismos, pero creo que con estos basta para entretenernos un poco. Podemos estar de acuerdo o no con esta manera de ver al ser humano. Eso no es lo importante. Creo firmemente que los procesos humanos que a partir de hoy no tomen en cuenta e incluyan estos aspectos dentro del trabajo empresarial, de las relaciones en casa y de las actividades escolares tienden a ser poco efectivos en la formaci\u00f3n de personas y, por ello, riesgosos tanto para el individuo en particular como para la humanidad en general.<\/p><p>Usted, estimado lector, tome todos estos analfabetismos, los de primer, segundo y tercer orden (ver art\u00edculos pasados) y anal\u00edcese de acuerdo a cada uno de ellos. \u00bfD\u00f3nde tiene deficiencias? \u00bfD\u00f3nde pudiera mejorar? No es extra\u00f1o que en varios tenga \u00e1reas de mejora, y tampoco es extra\u00f1o que el tipo de vida que lleva (y la forma en que \u00e9sta afecta a los que le rodean) sea precisamente producto de las deficiencias que exhibe en cada uno de ellos.<\/p><p>Me gustar\u00eda seguir aprendiendo de ustedes. <a href=\"https:\/\/web.archive.org\/web\/20150523165840\/mailto:abeuchot@cencoem.org\">abeuchot@cencoem.org<\/a><\/p><p>www.certificacion-coaching.org<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\n<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de los analfabetismos cultural, social y emocional, que denominamos de segundo orden, quiero mencionar aquellos que tienen cabida dentro de un tercer grupo, los analfabetismos de tercer orden. 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